Problemas de psicomotricidad infantil, detección temprana

Entendemos por psicomotricidad infantil el nivel de desarrollo del sistema nervioso central siendo el principal regulador de los movimientos y del funcionamiento cognitivo y emocional. La psicomotricidad en el niño abarca todos los factores físicos y psicológicos implicados en el desarrollo infantil, marcando la evolución y el crecimiento en el pequeño.  Podríamos decir que la psicomotricidad es como una psicología del movimiento que se basa en una conexión cuerpo-mente, y en cada movimiento se  acompaña de conocimiento, pensamiento y emoción.

Estimular la psicomotricidad en los niños a edades tempranas

La estimulación psicomotriz temprana resulta altamente positivo para su desarrollo físico y psicológico porque facilita que los menores :

  • Alcancen más velozmente algunas destrezas y habilidades musculares
  • Mejor desarrollo del pensamiento crítico y de memoria, así como mantener la concentración durante más tiempo
  • Favorece la adquisición del esquema corporal permitiendo que el niño sea consciente de su propio cuerpo.
  • Contribuye a lograr el control postural, la lateralidad, el equilibrio, la coordinación y el sentido del espacio.
  • Ayuda a que el niño se oriente en tiempo y espacio.
  • Alenta la percepción y la exploración del entorno.
  • Fomenta el aprendizaje, la concentración y genera la creatividad.
  • Propicia las relaciones sociales y estimula la expresión emocional.
  • Reafirma el autoconcepto y fortalece la autoestima infantil.

La psicomotricidad es especialmente importante durante los primeros años de la infancia, ya que es cuando los niños tienen una mayor plasticidad cerebral, desarrollan potentes conexiones neuronales y presentan flexibilidad y posibilidades, que no volverán a tener en el resto de su vida. Por tanto, la detección temprana de posibles signos de alarma que comprometan los hitos del desarrollo evolutivo de un niño en cualquiera de sus esferas (bio, psico y social) deberían ser motivo más que suficiente para ponerse en marcha y actuar.

Cuando se habla de un desarrollo de la psicomotricidad infantil normal se hace referencia a un proceso que permite al niño adquirir las habilidades adecuadas para su edad. Partamos de la premisa que existe una gran variabilidad en las edades de adquisición de algunos conocimientos y habilidades puesto que, a pesar de que el desarrollo psicomotor es un proceso evolutivo y continuo que sigue una secuencia similar en todos los niños, no se realiza de una manera rígida y presenta una gran diversidad sin por ello ser una patología. La línea que separa lo normal de lo no puede ser muy sutil y en ocasiones es complicado hacer un diagnóstico de problemas en el desarrollo psicomotor, ya que se necesitan muchos factores y su interacción para poder diagnosticar con precisión.

Posibles indicadores o señales

  • Retraso en la adquisición de habilidades o conocimientos
  • Estancamiento o incluso regresión en habilidades adquiridas
  • Persistencia de conductas de etapas previas
  • Calidad de respuestas no adecuada, signos físicos anormales.

Ante cualquier incertidumbre, duda respecto a la adecuada evolución psicomotriz del niño pequeño es conveniente que lo visiten especialistas empezando por el pediatra.

Principales trastornos del desarrollo psicomotor

  • Debilidad motriz, la cual consiste en torpeza en los movimientos e incapacidad para relajar los músculos voluntariamente. Inestabilidad motriz, incapacidad de inhibición de movimientos, así como la emoción que los acompaña.
  • Inhibición motriz, tensión e indiferencia en contexto sociales, muestran temor ante las interacciones sociales, tienen miedo de caerse, inseguridad, inhiben sus movimientos pensando así de hacerse invisibles.
  • Trastorno del esquema corporal o lateralidad, dificultad de adquisición de conocimientos y representación del propio cuerpo. Le cuesta la orientación espacio -temporal y utilizar su cuerpo de forma eficaz para relacionarse con el entorno. Un ejemplo de este trastorno sería un niño que a los tres años no identifica los elementos de su cara.
  • Apraxias y dispraxias infantiles, el menor conoce el movimiento, pero es incapaz de realizarlo correctamente, no coordina en las actividades y no puede imitar gestos sencillos.
  • Tics o trastorno de Tourette, movimientos repentinos e involuntarios que afectan a pequeños grupos de músculos y se repiten de manera intermitente. Pueden ser crónicos o transitorios.
  • Disarmonías tónico-motoras, Se dan problemas con el tono muscular.  Emerge en aquellos casos en los que el niño está permanentemente tenso o constantemente relajado.

Relación entre psicomotricidad infantil y problemas de aprendizaje

Cada día son más frecuentes los niños entre cinco y siete años que presentan dificultades importantes para aprender a leer, escribir y a hacer operaciones de cálculo básico. Una gran parte de las causas son de carácter psicomotriz. Cuando hablamos de problemas psicomotrices, nos referimos a problemas de inmadurez o disfunción de los patrones motrices, sensoriales, y de desarrollo que el cerebro utiliza para realizar estos aprendizajes, integrar la información, la memoria y comprender. Pensemos que muchas inversiones gráficas no se resuelven haciendo fichas de números colocados correctamente, sino detectando y tratando la causa que hace que el niño no tenga unas coordenadas espaciales bien estructuradas.

Existen otros obstáculos habituales como la confusión de letras y números, el saltar palabras al leer, la falta de concentración y atención, letra de mala calidad, posturas imposibles al escribir…todas relacionadas con un adecuado desarrollo psicomotriz. Los problemas de psicomotricidad están presentes en niños con TDAH que manifiestan déficit en la motricidad fina, gruesa, coordinación motriz y equilibrio, en niños con TANV, en trastornos de aprendizaje como la dislexia, la discalculia y la disgrafía.

Detección temprana de dificultades del aprendizaje y desarrollo

Aunque sólo es un breve artículo podemos entender la relevancia de una detección precoz de cualquier dificultad psicomotriz para poder intervenir, apoyar, potenciar y resolver lo más tempranamente posible atendiendo de forma real a la diversidad y a la singularidad de cada uno de los menores.

Esta labor de detección, de recogida de información que anteriormente podía ser altamente compleja, costosa en tiempo, dinero así como en esfuerzo profesional y del menor, actualmente con dide es rápida, dinámica, sin la participación del niño, y con la posibilidad mediante el método observacional y contestando online, de lograr información del menor hasta de 35 indicadores (uno de los indicadores es la Psicomotricidad), comprendiendo las edades de 2 a 18 años, y abarcando todas las esferas del infante y del joven, “Educación y Aprendizaje”, “Desarrollo y Social”, “Emoción y Comportamiento”.

Más información:

Familias

Centros educativos y profesionales

 

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email

2 respuestas

  1. Tengo un niño de 8 años y tuene tidos estos problemas de psicomotrucidad que debo hacer? Tiene muchos problemas para sociolizar

    1. Acude a su pediatra para una exploración completa. Además, puedes recoger información sobre el comportamiento y actitud de tu hijo con el cuestionario digital dide familia: http://www.dide.app, el informe resultante será muy útil tanto para el pediatra, porque va a tener mucha información que le facilitará el diagnóstico, como para la familia, porque ayuda a comprender qué necesidades tiene tu hijo así como unas pautas de orientación complementarias a las pautas del pediatra, para practicar en casa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *